Lesiones en caderas y pelvis
ARTÍCULO 1: LESIONES DE CADERA Y PELVIS EN EL DEPORTE
Las lesiones de cadera y pelvis son muy comunes en deportistas, especialmente en aquellos que realizan movimientos explosivos, cambios de dirección, carrera, saltos o entrenamientos de fuerza mal equilibrados. A pesar de ello, suelen estar infradiagnosticadas y muchas veces se confunden con simples molestias musculares.
La cadera es una articulación clave en el movimiento humano. Une el tronco con las piernas y transmite fuerzas tanto en el deporte como en la vida diaria. Cuando esta zona falla, el rendimiento baja y el riesgo de lesión aumenta en otras partes del cuerpo.
Por qué se lesionan la cadera y la pelvis
Las lesiones en esta zona suelen aparecer por sobrecarga, desequilibrios musculares, mala técnica, falta de movilidad o exceso de volumen de entrenamiento. También influyen factores como pasar muchas horas sentado, no calentar correctamente o no trabajar el core.
La pelvis actúa como un punto de unión entre el tren superior e inferior. Si no es estable, el cuerpo compensa, generando tensión en músculos y tendones.
Pubalgia: qué es y por qué aparece
La pubalgia es una lesión caracterizada por dolor en la zona del pubis y la ingle. Es muy frecuente en deportes con cambios de dirección, golpeos o carreras intensas.
Suele aparecer por un desequilibrio entre la musculatura abdominal y los aductores. Cuando uno tira más que el otro, el pubis sufre una sobrecarga constante.
Síntomas de la pubalgia
Los síntomas más comunes son dolor en el pubis, molestias en la ingle, rigidez al comenzar el entrenamiento y empeoramiento del dolor con el esfuerzo.
En fases iniciales el dolor puede desaparecer en reposo, pero si no se trata, puede volverse crónico.
Sobrecarga de flexores de cadera
Los flexores de cadera, especialmente el psoas-ilíaco, se activan constantemente al correr, saltar o levantar las piernas. Una sobrecarga aparece cuando se les exige más de lo que pueden recuperar.
Esta lesión es muy común en personas que entrenan fuerza y deportes de resistencia sin trabajar movilidad ni glúteos.
Síntomas de la sobrecarga de flexores
Dolor en la parte frontal de la cadera, sensación de rigidez, molestias al levantar la rodilla y dolor al estirar la pierna hacia atrás.
También puede aparecer dolor lumbar asociado.
Síndrome del piramidal
El síndrome del piramidal se produce cuando el músculo piramidal comprime el nervio ciático, generando dolor en la nalga y, en algunos casos, irradiación hacia la pierna.
No es una hernia discal, aunque muchas veces se confunden.
Causas del síndrome del piramidal
Las causas más comunes son debilidad de glúteos, exceso de sedentarismo, mala técnica en ejercicios de fuerza y falta de movilidad de cadera.
Importancia de detectar estas lesiones a tiempo
Ignorar el dolor en la cadera o pelvis puede provocar lesiones más graves y parones largos. Detectarlas a tiempo permite adaptar el entrenamiento y evitar cronificación.
La prevención es clave para entrenar sin dolor.
ARTÍCULO 2: PUBALGIA, FLEXORES Y PIRAMIDAL: Cómo identificar y prevenir lesiones de cadera
Las lesiones de cadera y pelvis suelen avanzar de forma silenciosa. Muchas veces empiezan como una pequeña molestia que solo aparece tras entrenar, pero con el tiempo se convierte en dolor constante.
Conocer los signos de alerta es fundamental para no agravar el problema.
Diferencia entre molestia y lesión en la cadera
Una molestia normal suele aparecer tras entrenamientos duros y desaparecer con el descanso. Una lesión, en cambio, persiste, limita el movimiento y empeora con la carga.
El dolor localizado en la ingle, el pubis o la nalga no debe ignorarse.
Cómo se desarrolla una pubalgia
La pubalgia suele comenzar por sobrecarga repetida. Si no se corrige el desequilibrio muscular, el tendón se inflama y el dolor se vuelve constante.
Entrenar con dolor en el pubis es uno de los errores más comunes.
Flexores de cadera acortados y dolor
Pasar muchas horas sentado acorta los flexores de cadera. Si además se entrena sin estirar ni fortalecer glúteos, el riesgo de lesión aumenta.
Esto afecta a la postura, la técnica y el rendimiento.
Cómo prevenir el síndrome del piramidal
Trabajar glúteos, mejorar la movilidad de cadera y evitar sobrecargar la zona lumbar son claves para prevenir esta lesión.
También es importante variar estímulos y no repetir siempre los mismos movimientos.
Errores comunes que provocan estas lesiones
Entre los errores más habituales se encuentran entrenar sin calentar, ignorar el dolor, no descansar lo suficiente y no trabajar la movilidad.
Prevención y entrenamiento inteligente
La prevención pasa por equilibrar fuerza, movilidad y descanso. Un cuerpo fuerte pero rígido se lesiona, igual que uno móvil pero débil.
Escuchar al cuerpo y ajustar el entrenamiento es la clave para progresar sin dolor.
